Thursday, January 28, 2010


Arte eta kultura

El descanso dominical de los pibes lustradores

        

La cuestión del descanso dominical, después de la iniciativa de los peluqueros, conmueve, hoy por hoy, a todos los empleados de comercio, justamente deseosos de abrir un paréntesis semanal á sus tareas, y de conseguir otras reformas que sin menoscabo de los intereses de los patrones, consulten el bienestar del gremio. El domingo á la noche se reunieron en el Orfeón Español y hallándose presentes no menos de 400 empleados de sombrerías, tiendas, mercerías, etc., el doctor Gras, abogado de la sociedad que han constituido, dió cuenta de los fines que se proponía la asamblea, insistiendo en la conveniencia de constituir una poderosa liga de socorro mutuo que trabaje por alcanzar las mejoras.

Agencia de noticias Pelota de Trapo

Después de colectarse un fondo de reserva, los dependientes acordaron celebrar otra reunión dentro de poco para unificar las tareas; y entre tanto fueron elegidos miembros de la comisión directiva (…)

Es de sentirse que en curso de la reunión, exclusivamente celebrada para resolver este problema de la libertad del domingo, sin sectarismos religiosos ni exigencias revolucionarias, se oyeran destempladas voces incitando á la resistencia gremial.

El simpático y ruidoso gremio de los lustradores de botines, en banda juvenil de rostros señalados por el oficio y con ecos revolucionarios en la voz, hizo un verdadero meeting en la Plaza de Mayo el domingo, para protestar en todos los dialectos italianos y sus pintorescas combinaciones, contra los patrones que se han negado á concederles el descanso dominical de medio día que pretenden. También ellos, encorvados durante la semana sobre millares de botas en un trabajo de eterno refriegue, les ha sonado la hora de mirar por sus conveniencias y derechos. Toda la tarde del domingo la emplearon en recorrer la avenida de Mayo en manifestación hasta la plaza Lorea, regresando luego á la de Victoria, donde algunos oradores llenos de elocuencia hablaron alto y casi claro sobre el asunto, incitando al gremio á perseverar en la razonable y justa campaña que los vincula.

La cosa habría andado admirablemente hasta el fin, si los elementos exaltados, que siempre abundan en reuniones populares, no hubieran pugnado por atropellar los negocios de algunos patrones sordos y ciegos á toda demanda; y si después, estivados de á diez y de á doce en carruajes de alquiler, hubieran limitado su interesante jira á un radio central, sin exceso de vivas y mueras. La comisaría 14ª se encargó de marchitar injustamente el entusiasmo, reduciendo á todos á prisión.


 


Revista Caras y Caretas: “La reunión de los dependientes de comercio y el meeting de los lustradores.” 22 de marzo de 1902, Nº 182 Año V.