Thursday, March 22, 2007


Euskal Herria

Banderas como armas: el fracaso de la ultraderecha navarra y española en las calles de Iruñea

        

Formalmente planteada como una convocatoria institucional del Gobierno de Navarra, la marcha ultraderechista del sábado 17 de marzo que recorrió las calles de Iruñea fue en realidad la segunda parte de la manifestación pepera del día 10 en Madrid, otro peldaño más en una frenética campaña de agitación de cariz neofalangista de los herederos políticos, y en muchos casos biológicos, del franquismo. “Navarra es la primera oportunidad para descarrilar el proceso de negociación política con ETA” proclamaba Mayor Oreja pocos días antes, mostrando la ralea fascista que le caracteriza.

Xabier Loiti para Kimetz

Movilización que fue un fracaso a pesar de la fuerte presión mediática, del apoyo de la Confederación de Empresarios Navarros, del llamamiento del presidente navarro, Miguel Sanz, a “la ciudadanía española en general”y, que trajo a la plana mayor del PP acompañada por cientos de autobuses venidos de fuera de Euskal Herria, hasta el punto de eclipsar, en gran medida, al facherío navarro autóctono. Berrea del odio y la ignorancia, desfile nacionalcatólico españolista para incondicionales. Un espectáculo grotesco con parafernalia ad hoc y despilfarro a manos llenas de dinero público usado de manera sectaria. Únicamente, ya que la lista sería muy larga, como pequeño botón de muestra los 500 contratados por el Gobierno de Navarra para el servicio de orden de la marcha que podemos imaginar fueron rápida y fervorosamente cubiertos por las juventudes adeptas al Régimen. Mar de banderas al viento, demagogia sin argumentos, simplificación ruin del lenguaje y gritos desaforados por España y por Navarra, mejor dicho, por “su”España y “su” Navarra. Menos mal que no existe el nacionalismo español, como dicen clarividentes personajes de la pseudoizquierda como Fernando Savater y sus compinches de Basta Ya que hasta hace bien poco se mostraban tan activos denunciando los males del nacionalismo, haciendo el trabajo sucio a los sectores más fascistas del estado, y hoy han sido desplazados por sus compañeros de viaje. Son los riesgos de ir de la mano con quienes jamás han hecho el más mínimo gesto de condena del terror del fascismo franquista. Claro, que unos y otros entonces como ahora comparten los mismos argumentos básicos y, exultantes proclaman con orgullo reaccionario el “milagro democrático” de una España de tercera fila transmutada en estado imperialista y octava potencia mundial. Traduciendo, las empresas españolas participan del saqueo y la explotación en numerosos países del mundo, y si, por ejemplo, hay que asesinar en masa para defender sus intereses o el sistema capitalista imperialista mundial, el estado español lo hace o colabora con los medios necesarios: primera Guerra del Golfo, bombardeo de Yugoslavia, invasión de Iraq, el continuado intento de destrucción del pueblo palestino, etc., etc.

Volviendo a lo más cercano, UPN, la terminal navarra del PP, pretende blindar su presencia en el gobierno navarro, sea como sea y, que nada, absolutamente nada cambie en Nafarroa si no es por su voluntad. Para ello han movilizado a lo que se ha llamado franquismo sociológico, lanzándolo a la calle, para defender su Navarra ultracatólica y española, antiobrera, de entrega a las multinacionales, la Navarra de la corrupción y el clientelismo, del prejuicio racista hacia los trabajadores inmigrantes y su cultura, de la persecución de cualquier organización y expresión popular, del desprecio enfermizo hacia el Euskara o lingua navarrorum y la cultura euskaldun. Para ello hacen una utilización sesgada de los Fueros, convirtiendo éstos, o mejor dicho los residuos forales, en un instrumento de adhesión a España, cuando históricamente han sido las leyes propias de los territorios de la Euskal Herria peninsular y han tenido un significado anticentralista.

Obviamente no se trata de defender los Fueros, leyes correspondientes a sociedades del pasado, ante los que hay que oponer el Derecho de Autodeterminación y la soberanía de los pueblos, sino de denunciar la manipulación burda, demagógica, reaccionaria y oscurantista que UPN hace de los Fueros, utilizados como parapeto protector de los intereses de clase de la burguesía oligárquica navarra. Fue así, invocando un cierto tipo de mitología foral como se negoció a espaldas del pueblo y en 1982 se aprobó el “Amejoramiento Foral” por UCD, UPN, PSN, y el pequeño Partido Carlista, ley que no deja de ser un estatuto de autonomía, impuesto sin referéndum alguno, contra los sectores más combativos, avanzados y democráticos del Pueblo Trabajador.

Ahora que tanto se habla de “precios políticos”, ¿no fue acaso un precio político de la Reforma postfranquista, perdón de la santísima Transición, el consistente en convertir a Nafarroa en rehén de la burguesía monopolista española, imponiendo su separación del resto de territorios de Hego Euskal Herria, pactado con el PSOE y el PCE?

El marco constitucional español, aceptado con entusiasmo por la izquierda española y españolista, el revisionista PCE, y el nuevo PSOE financiado y asesorado por la CIA y la socialdemocracia alemana, suponía asumir el capitalismo, la negación del Derecho de Autodeterminación de los pueblos del estado y la división territorial de Hego Euskal Herria, así como la monarquía ya previamente impuesta por Franco y las Cortes fascistas en 1969. Del mismo modo previamente a la discusión constitucional española se pactó la absoluta impunidad de los crímenes fascistas y la renuncia a realizar ningún tipo de depuración democrática de los aparatos del estado, los cuales por supuesto iban a tener que seguir ejerciendo una represión política y social muy activa, dolorosamente comprobada durante tres décadas, o en el caso del ejército se le confiere el papel de garante último de la unidad del estado. Recordemos que tan sólo en Navarra la rebelión fascista de 1936 asesinó a unas 3000 personas sin que en ningún momento hubiera frente de guerra.

En ese mismo sentido, el modelo autonómico de descentralización administrativa desarrollado a continuación, nace de esos presupuestos y es una estrategia más para asegurar las necesidades de dominio político y económico de la oligarquía española. Hacer las reformas adecuadas en la superestructura política del estado, con el objetivo de poder entrar en el club imperialista europeo de la CEE (Comunidad económica europea) .Las burguesías nacionales periféricas van a lo suyo y, pronto entienden las posibilidades que les ofrece el nuevo marco. El PNV, consecuente con su naturaleza de clase y, fiel a su tradición histórica de pacto, superando algunas reticencias iniciales, acepta que Nafarroa quede en manos de las oligarquías navarra y española, una vez que la burguesía nacional vasca vea que va a poder disponer de los instrumentos necesarios para salvaguardar sus intereses. A pesar del paso de los años, de la constante represión de los estados imperialistas español y francés y, de la falta de una dirección revolucionaria en el movimiento de liberación nacional en Euskal Herria, la lucha por la Autodeterminación sigue vigorosa.

En Iruñea se les hizo frente. La indignación y el rechazo eran generalizados y se palpaba la rabia y la tensión en el ambiente. En algunos barrios hubo caceroladas y en distintos puntos vecinas y vecinos mostraban espontáneamente su rechazo de diferentes maneras. La manifestación convocada por el sindicato LAB con bastante anterioridad a la marcha ultraderechista, fue un éxito, se convirtió en una convocatoria antifascista y a favor del Derecho de Autodeterminación que aglutinó a diferentes sectores y reunió a unas 8000 personas.

El comunismo revolucionario lucha en nuestro país por la revolución socialista y la Autodeterminación, bajo la forma de constitución de un Estado Socialista Vasco, si esa es la voluntad de nuestro pueblo, que sirva de base para la Revolución Proletaria Mundial. Un nuevo estado proletario internacionalista, solidario con todos los pueblos del mundo cercanos o lejanos.