Saturday, March 10, 2007


Internazionala

El PSOE, UGT y el diario El País salen en defensa del rey con argumentos tan definitivos como que no hay libertades sin monarquía

        

La aceptación de la corona, tal y como la planificara Franco y sus adláteres, sigue dando resultados. Si aún hoy el PCE paga sus culpas por haber aceptado la monarquía y banderas ajenas, es el PSOE y sus escuderos los que, en vista del cuestionamiento de la monarquía en no pocos sectores, acuden raudos en defensa de la Familia Borbón. Ministros, Vicepresidentas, sindicatos y hasta el ediotrial de El País, se deshacen en loas a la monarquía y en ataques a los republicanos. En pocos meses pedirán, como es habitual, el voto de los republicanos para parar a la derecha. Como si ellos no lo fueran. En la foto, Juan Carlos de Borbón sonriendo junto a Pinochet y señora. En "Leer más" abundantes perlas, entre ellas, un parrafo final del editorial del diario de Prisa, que es memorable.

Jorge López

«Soy rotundamente monárquico, y desde que estoy en la Presidencia del Gobierno, mucho más». Este fue el comentario de Zapatero a un grupo de periodistas la semana pasada, el cual es compartido al ciento por ciento en el PSOE, donde niegan a la mayor: no hay ningún debate sobre nuestro modelo de Estado. Dicho de otro modo: la Monarquía no está en cuestión. A pesar del despliegue tripográfico, a pesar de la continua quema de fotos del Rey, de la agenda mediática y de los comentarios políticos, «no es un asunto que preocupe a los ciudadanos», aseguran fuentes de la dirección federal del PSOE.

UGT, monárquica de toda la vida

El secretario general de UGT de Cataluña, Josep Maria Alvarez, alabó la figura del Rey de España como "uno de los principales activos de la democracia" y aseguró que la polémica generada por la quema de fotografías del monarca "es el terreno de juego donde se han dado cita los extremistas".

En un artículo publicado en su 'blog' personal, Alvarez invitó a los autores de la quema a que, si eran independentistas, se preguntaran "si la monarquía ha supuesto alguna vez el mínimo retroceso para la voluntad de los catalanes de progresar desde el sentimiento de país".

A la vez, criticó la actuación de la justicia española ante estos hechos y la invito a reflexionar sobre si sus acciones servirán para "defender una institución o la arrastran aún más por el suelo". En este sentido, se refirió al secuestro de la portada de la revista 'El Jueves' donde aparecían los herederos como una medida que sirvió "de altavoz mundial de una broma, quizás, de mal gusto".

El secretario general del sindicato aseguró que le costaba entender la utilidad del "falso debate" sobre la monarquía y criticó que en España "parece que no podemos dejar vivo ni aquello que no nos ha fallado durante casi tres décadas".

Alvarez, que se definió como un "republicano convencido", advirtió que la derecha "no desaprovecharé la ocasión para sumar un elemento más a su estrategia de agitación y alarmismo" y añadió que resulta "curioso" que todo se produzca cuanto España se prepara para la celebración de unas elecciones generales.

De la Vega nos explica

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha manifestado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que la institución de la Corona está "consolidada" y goza "de muy buena salud, y así lo entienden la mayoría de los ciudadanos".

Ha recalcado, además, que si "si nadie magnifica, exagera, o saca de lugar las poquísimas voces en contra", éstas "dejarán de oírse", ya que los ataques contra la Corona son planteamientos "vacíos de contenido y marginales".

En relación a la enmienda a la Ley de Carrera Militar presentada por el tripartito en el Senado -para que el presidente del Gobierno sustituya al Rey como capitán general de las fuerzas armadas- la vicepresidenta ha pedido que no se "tenga ninguna duda" de que el PSC volverá a votar en contra, como ya lo hiciera en el Congreso de los Diputados.

En este sentido, Fernández de la Vega ha mostrado su "desprecio" a "quienes de forma ruin y miserable utilizan la bandera, al Rey y a los nacionalismos para atacar incluso al presidente Zapatero".

Alonso se apunta

El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, ha manifestado que el Gobierno "le da al Rey todo el apoyo que pueda necesitar" en lo que se refiere a la quema de fotos del monarca que ha tenido lugar en los ¨últimos días.

En declaraciones a los periodistas en los Desayunos Informativos de Europa Press, también ha querido recordar que don Juan Carlos es "el Jefe del Estado de la España constitucional" y que el Ejecutivo socialista se proclama "constitucionalista" y no republicano, como insinuó un periodista en su pregunta.

"El futuro de la monarquía constitucional es bueno e inmejorable", aseveró Alonso.

Las minorías radicales catalanas han protestado en momentos puntuales contra Don Juan Carlos y ahora vuelven a renacer las tensiones. Pese a que las manifestaciones han sido minoritarias, no por ello dejan de suscitar preocupación en Zarzuela. EL MUNDO publicaba este miércoles que Altos funcionarios de Zarzuela han recordado que el Rey es el "s¨ªmbolo de la unidad y la permanencia del Estado", como recoge el artículo 56 de la Constitución.

El ministro también ha sido preguntado por si no es incómoda la colaboración del PSOE con ERC, la formación republicana e independentista en la que se alinean muchos de los que han quemado fotos de la Familia Real estos días. Alonso diferenció entre la línea ideológica de los partidos y la realidad práctica de la política, en la que hay que estar llegando a acuerdos constantemente, sobre todo, cuando no se cuenta con mayoría.

Si bien hizo un primer intento de respuesta evasiva diciendo que lo que importa es el crecimiento de España en los últimos tres años, finalmente acotó: "Tenemos el sistema político que tenemos y, cuando no hay mayorías de Gobierno, hay que conformarlas, porque lo importante es que el país siga adelante y que con más o menos estabilidad política, el Gobierno pueda seguir gobernando, que es para lo que nos han puesto los ciudadanos".

Tras parafrasear a Sócrates diciendo que "la política es el arte de lo posible", explicó que teniendo en cuenta la composición parlamentaria resultante de las elecciones de 2004, "el Gobierno ha ido buscando los apoyos parlamentarios que ha ido buscando"; y eso, considera el ministro, es "mucho más coyuntural que otra cosa".

José Blanco, el Secretario de Organización, remata

El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, afirmó hoy que la polémica por los ataques a la Corona no existe y es "falsa" porque todos los españoles se sienten "identificados" con el período de "¨éxito y convivencia" que han vivido "desde que el Rey está en la Jefatura del Estado".

Dijo que el PSOE siempre ha creído en la Monarquía parlamentaria como "instrumento de estabilidad, convivencia y unión entre los españoles".

Aseguró que su partido ha "tratado de impulsar" que el Rey tuviera un "papel destacado", especialmente en "la proyección exterior de España", y dijo que "seguramente esto no fue así con todos los gobiernos".

Blanco reprochó a los que "m¨¢s dicen que quieren ayudar al Rey y salir en su defensa" que tengan "por los bajines" otras actitudes porque, de no ser así, "no darían credibilidad al comportamiento de unas cuantas personas que son una auténtica minoría".

"Lo hacen así con el propósito de agitar, de confrontar, de dividir, porque piensan que con la confrontación, con la agitación, con la división, ya les va bien a ellos", puntualizó.


El Editorial de El País, sin desperdicio
Miércoles 3 de Octubre


Bastantes asuntos políticos deben solventarse en marzo como para que, además, el papel de la Monarquíaa se convierta en innecesaria, extemporánea y peligrosa materia de confrontación electoral. Los incidentes relacionados con el Rey y su entorno familiar se han multiplicado desde que la justicia decidió secuestrar la revista satírica El Jueves, haciendo intervenir una instancia penal que, ayer mismo, volvió a activar la fiscalía al solicitar un castigo de prisión para los jóvenes de Girona que quemaron fotografías del Monarca. Se trata de un grave error que, lejos de proteger a una de las instituciones que más ha contribuido al advenimiento y consolidación del régimen democrático en España, la deja a merced de una estrategia de acción y reacción que sólo favorece a las minorías extremistas, desde los independentistas hasta la ultraderecha. No se puede pasar por alto que esta tormenta tan artificial como insensata ha producido extraños compañeros de viaje: la radio de los obispos no está pidiendo algo muy distinto de lo que reclaman las algaradas independentistas.

Se haya abierto un debate sobre la forma de Gobierno aplazado desde los inicios de la transición; lo que sucede es que una exigua y heterogénea minoría ha vuelto a hacer lo que ha venido haciendo desde hace 30 años, aunque sin los efectos desestabilizadores que ahora están facilitando los errores cometidos al combatirla. Hoy como ayer, esa minoría está cuestionando no la Monarquía, sino el sistema institucional que ha garantizado tres décadas de libertades, y del que la Monarquíaa parlamentaria forma parte. La peor respuesta que cabría imaginar desde los partidos parlamentarios es convertir este desafío perpetrado por fuerzas marginales en el centro de la confrontación política, y franquearle el paso al interior de las instituciones. No se trata de intentar demostrar qui´´en es el más enérgico defensor de la Monarquía, sino de establecer una estrategia compartida en defensa del sistema constitucional. El Partido Popular se está dejando arrastrar por la tentación de abrir un nuevo flanco al Gobierno presentándose como el único garante de la institución monárquica, al igual que hizo con la Constitución en el pasado. Sería un grave error jugar con la Monarquía para sacar ventajas electorales y una ironía todavía mayor que fueran monárquicos quienes lo hicieran. Pero sería combatir error con error que el Ejecutivo se precipitase a ese terreno para contrarrestar los embates electoralistas del PP.

La ensoñación republicana que parece adueñarse de algunos sectores que hasta ahora habían aceptado el modelo establecido en la Constitución de 1978 consiste en creer que se puede prescindir quirúrgicamente de la Monarquía y mantener las libertades. Prescindir de la Monarquía sería prescindir del pacto en el que se fundan esas libertades. Es más que dudoso que, en las actuales circunstancias, ningún otro pacto fuera posible.