Mientras exista el capitalismo, existirá la clase obrera. Porque ¿qué es el capitalismo? Es el régimen de la servidumbre asalariada. Nos han llenado la cabeza todos estos años -incluso algunos dirigentes de izquierda- diciendo que la clase obrera ya no es el sujeto histórico de la revolución. Y ahora venimos a saber que en estos 15 años el número de obreros en el mundo se ha multiplicado por 4.
En mi anterior artículo Socialismo, mercado y capital decía textualmente que “tal y como explicaba Marx cuando expuso la ley del valor, el valor de las mercancías se determina en el mercado”
Si las ideas burguesas persisten, aún persiste el peligro de que la revolución se desvíe en su camino hacia las concepciones antimarxistas y que, en consecuencia, la revolución socialista termine en una restauración capitalista. Por esto es totalmente necesario dar la lucha no sólo en la producción, sino que además en los planos ideológicos y políticos. No basta con derrocar a la burguesía del poder, también hay que derrocar las ideas burguesas de la sociedad
Introducción y conclusión, fragmentos del libro, escrito en 1987 por militantes del PCE (r), de la comuna Aida Lafuente, encarceladas en la prisión de Yeserías.
Pese a la brevedad que tuvo esta experiencia revolucionaria (setenta y dos días), sus resultados confirmaron la justeza de la teoría marxista de la revolución proletaria y entregaron la primera experiencia histórica de la posibilidad del triunfo de la revolución mediante la lucha armada de las masas.
En base a los principios del nacionalsocialista alemán Goebbels, la campaña www.estoloarreglamosentretodos.org está totalmente inspirada en un fascismo férreo.
El Manifiesto Comunista plantea una excelsa visión de una nueva sociedad, un nuevo mundo.
Hemos aprendido que eliminar este sistema ha de requerir una compleja y prolongada lucha, y toda una época. Hoy sabemos que la revolución proletaria tomará más tiempo y pasará por más vueltas y revueltas de lo que pensaba Marx. Hay que tener presente que la burguesía demoró cuatro siglos para afincarse en el poder. Pero los burgueses luchaban por un nuevo sistema de explotación, mientras que la revolución proletaria es un proyecto humano totalmente distinto. Así que no debemos desanimarnos ante las dificultades y derrotas.
La Revolución del 17 de Octubre se ha vuelto un signo de todos los grandes logros revolucionarios del Partido Bolchevique de Lenin y Stalin al establecer la dictadura proletaria como un requisito de la revolución socialista, venciendo la guerra civil y la intervención militar extranjera, reviviendo la economía a través de medidas de transición, construyendo industrias socialistas, colectivizando y mecanizando la agricultura y desarrollando el sistema educativo y cultural de la clase trabajadora, apoyando el movimiento comunista internacional, luchando contra y venciendo al fascismo, y más aún, persiguiendo la revolución y la construcción socialista ante las amenazas del imperialismo estadounidense después de la Segunda Guerra Mundial.
“Si el enemigo fascista asesina, tortura, bombardea y amenaza hacerte desaparecer del mapa, esa es la realidad objetiva que determinará la, o las, formas de lucha”
“Si el enemigo fascista asesina, tortura, bombardea y amenaza hacerte desaparecer del mapa, esa es la realidad objetiva que determinará la, o las, formas de lucha”
Hay ideas erróneas generalizadas sobre numerosos aspectos de la revolución china. Estos incluyen una lectura errónea del Gran Salto Adelante, la Revolución Cultural, las "reformas" de la era post-Mao y la reacción de la abrumadora mayoría de los campesinos a estos movimientos. Aunque los movimientos de la Revolución dieron lugar a dificultades importantes - en la población rural (el Gran Salto Adelante, 1958-61) o en los intelectuales (la Revolución Cultural, 1966-76) - los logros concretos producidos en el campo dieron lugar a impresionantes aumentos de la producción agrícola y mejora en la vida de las personas.
Por el contrario, las “reformas” de la era post-Mao han dado lugar hasta ahora a un enorme crecimiento de la desigualdad en China.
La gente está despertando y ya no es posible engañarla con mentiras sobre el presidente Mao ". Muchos dijeron que" la historia está escrita por el pueblo, no por las élites” y que "el Presidente Mao trabajó para los chinos toda su vida, y él sigue viviendo en el corazón del pueblo”.
Los escritos del “Che” y aún más su forma de vivir son el antídoto perfecto contra las dudas postmodernas y la confusión ideológica dentro del movimiento revolucionario y también contra la capitulación y el revisionismo de gran parte de la izquierda.